
Hace poco puse en el blog un enlace a una interesante página donde una triunfadora mujer da constantemente consejos respecto a emprendedorismo, negocios, gente con espíritu batallador, formas mágicas sobre cómo conservar nuestro empleo, agradarle a nuestro jefe o resurgir como el ave fénix luego de cualquier derrota.
No sé a ustedes, pero pese a que me parecen lecturas valiosas, también me doy cuenta que es tan difícil aplicar esas recetas, tan difícil poner en práctica las fórmulas: una cosas es la teoría, otra la práctica.
A estas alturas de mi vida, hace unos minutos me volví a deprimir, volví a decaer anímicamente, ya me está pasando. La verdad es que he logrado muy poco, soy consciente que he sido un estúpido y he desperdiciado mucho tiempo, que hace unos años estoy cambiando el rumbo, que estoy empeñado en avanzar y prosperar, pero no sé si pueda lograrlo, ¿qué hay de malo en mí?. Qué tan incompetente puedo ser para no haber logrado nada importante, otros sin mayor esfuerzo lo han hecho: carro, casa, dinero, familia, amor; sin haberse esforzado mucho. Donde vivo, en mi ciudad natal hay muchos y muchos ejemplos de eso y yo que trato de enmendar, de lograr algo de ese anhelado éxito, no consigo nada, y temo estar arando en el mar, en hacer cosas que en la actualidad me cuestan tanto, pero con la terrible posibilidad que no me den mañana ningún rédito.Parece que el fracaso me llama, que esta vida tan llena de insatisfacciones no me quiere dejar. Leo, escucho, me preparo, trato de cambiar, de imitar a gente de éxito, a gente que ha logrado mucho con poco, pero ¡no me sale! Y Dios (creo en él) es testigo que lo estoy intentando. ¿Somos realmente arquitectos de nuestro propio destino? Alguien que me dé un tip (uno más).
No sé a ustedes, pero pese a que me parecen lecturas valiosas, también me doy cuenta que es tan difícil aplicar esas recetas, tan difícil poner en práctica las fórmulas: una cosas es la teoría, otra la práctica.
A estas alturas de mi vida, hace unos minutos me volví a deprimir, volví a decaer anímicamente, ya me está pasando. La verdad es que he logrado muy poco, soy consciente que he sido un estúpido y he desperdiciado mucho tiempo, que hace unos años estoy cambiando el rumbo, que estoy empeñado en avanzar y prosperar, pero no sé si pueda lograrlo, ¿qué hay de malo en mí?. Qué tan incompetente puedo ser para no haber logrado nada importante, otros sin mayor esfuerzo lo han hecho: carro, casa, dinero, familia, amor; sin haberse esforzado mucho. Donde vivo, en mi ciudad natal hay muchos y muchos ejemplos de eso y yo que trato de enmendar, de lograr algo de ese anhelado éxito, no consigo nada, y temo estar arando en el mar, en hacer cosas que en la actualidad me cuestan tanto, pero con la terrible posibilidad que no me den mañana ningún rédito.Parece que el fracaso me llama, que esta vida tan llena de insatisfacciones no me quiere dejar. Leo, escucho, me preparo, trato de cambiar, de imitar a gente de éxito, a gente que ha logrado mucho con poco, pero ¡no me sale! Y Dios (creo en él) es testigo que lo estoy intentando. ¿Somos realmente arquitectos de nuestro propio destino? Alguien que me dé un tip (uno más).