jueves, julio 26, 2007

11 DE JULIO

El pasado 11 de julio se cumplió un año de tu partida, cada vez que lo recuerdo me surge un inexplicable vacío en el estómago y una opresión en el pecho que me cuesta controlar. Solías ser tan dulce y cariñosa conmigo, siempre alegre, siempre dispuesta a ofrecerme lo que sea, a darme de comer hasta que me atragante y a lograr sonrojarme con los mismos mimos de cuando tenía 0,1,2,3... 35 años. No se me olvida tampoco tu fino y envidiado sentido del humor, tu porte, elegancia, presencia, ese maquillaje sutil que siempre te acompañaba y te hacía dulcememte diferente. Ese estilo de decir las cosas, esas palabrotas altisonantes que a todo el mundo gustaba e intimidaba al mismo tiempo. Eras y será única, inolvidable, linda, dulce, acogedora. Siempre fuiste el abrigo que podía encontrar, aunque sea a la distancia, para darme calor, fuerza, sosiego.

No me puedo perdonar el no habertelo dicho, el no haberte hecho saber con todas sus letras lo importante que eres para mí, lo mucho que te quiero, lo mucho que siempre te he extrañado, lo mucho que te he admirado. Ahora que no estás, lloro tu ausencia, no me acostumbro a ella, no quiero que sea así. Y es ya un año. Dios se apiadó de mí, me dejó verte días antes de tu dolorosa partida, y así como estabas, no dejaste de ser amorosa y fuerte, terca y valiente.

Decimos que Dios sabe lo que hace, pero creo que esta vez se equivocó contigo, al hacerte padecer una enfermedad tan larga y dolorosa, no lo merecías, no tú. Y otra vez recuerdo que no estuve ahí, que no te acompañé cuando más lo necesitaste, que simplemente te fallé, que te sigo debiendo tanto, tanto, deuda que nunca se pagará.

Sueño con estrecharte en mis brazos otra vez, Dios nos lo va a permitir, Dios me lo va a regalar; sentir tu pecho contra el mío, ese indefinible y delicioso perfume que ni los hospitales, enfermeras, doctores, medicinas y dolor, hiceron que perdieras.

Compruebo que la vida está hecha de momentos, de instantes que debemos aprovechar al máximo, y yo no supe aprovecharlos contigo. Perdóname y no te apartes de mi lado. Te siento ahora, te huelo ahora... no me dejes. Es muy complejo, es muy dificil, no encuentro más palabras, sólo estas últimas: ¡Gracias por todo, tía mamá!

viernes, junio 15, 2007

OTRO DÍA

Gracias Ivysour por tu preocupación y “virtual” compañía. Una vez más aquí, en el cubil del dolor y la felicidad, tratando de explicar lo inexplicable, botando tanto lo que se debe como lo que no.

Me he empeñado en nuevas empresas y aventuras y me da satisfacción decir que lo he hecho con mucho gusto y entusiasmo. Sé que es incierto, que dadas mis singularidades es muy diíficil predecir si el nuevo rumbo tendrá éxito, pero lo importante es que hay una mezcla de entusiasmo y alegría, de esperanza, de creer una vez más (¿creí alguna vez?) que las cosas pueden conseguirse, que la felicidad es una visión, y que simplemente hay que ir por ella paso a paso.

Mi amiga Soledad sigue aquí, pero ha sido quizá ella la que me ha empujado a buscar más cosas, a volver a soñar, a despertar con cansancio pero sonriente cada mañana, a hacer una cosa tras otra sin dejar que se fatigue el corazón.

La soledad, me dice que siga, me indica un camino duro, que muestra una luz al final. No sé si seguiré cayendo, si podré levantarme, si a lo mejor me dejaré vencer, si a lo mejor me abrazo de Soledad y no me levanto más, o si por el contrario, aprenderé (¡a mis años!) a dar un paso atrás sólo si es para impulsarme y saltar hacia adelante.

Pero sigo, viciosamente sigo, con menor pesadez en el corazón que ayer, con la cabeza más tibia, ya no hirviendo, con una sonrisa que me parece increíble haya vuelto...

jueves, mayo 10, 2007

CÍRCULO VICIOSO


Hace poco puse en el blog un enlace a una interesante página donde una triunfadora mujer da constantemente consejos respecto a emprendedorismo, negocios, gente con espíritu batallador, formas mágicas sobre cómo conservar nuestro empleo, agradarle a nuestro jefe o resurgir como el ave fénix luego de cualquier derrota.
No sé a ustedes, pero pese a que me parecen lecturas valiosas, también me doy cuenta que es tan difícil aplicar esas recetas, tan difícil poner en práctica las fórmulas: una cosas es la teoría, otra la práctica.
A estas alturas de mi vida, hace unos minutos me volví a deprimir, volví a decaer anímicamente, ya me está pasando. La verdad es que he logrado muy poco, soy consciente que he sido un estúpido y he desperdiciado mucho tiempo, que hace unos años estoy cambiando el rumbo, que estoy empeñado en avanzar y prosperar, pero no sé si pueda lograrlo, ¿qué hay de malo en mí?. Qué tan incompetente puedo ser para no haber logrado nada importante, otros sin mayor esfuerzo lo han hecho: carro, casa, dinero, familia, amor; sin haberse esforzado mucho. Donde vivo, en mi ciudad natal hay muchos y muchos ejemplos de eso y yo que trato de enmendar, de lograr algo de ese anhelado éxito, no consigo nada, y temo estar arando en el mar, en hacer cosas que en la actualidad me cuestan tanto, pero con la terrible posibilidad que no me den mañana ningún rédito.Parece que el fracaso me llama, que esta vida tan llena de insatisfacciones no me quiere dejar. Leo, escucho, me preparo, trato de cambiar, de imitar a gente de éxito, a gente que ha logrado mucho con poco, pero ¡no me sale! Y Dios (creo en él) es testigo que lo estoy intentando. ¿Somos realmente arquitectos de nuestro propio destino? Alguien que me dé un tip (uno más).

miércoles, mayo 02, 2007

SÓLO UNA PALMADITA


Las personas necesitamos de un aliento, un “empujón anímico” para seguir adelante, de una motivación para saber que lo que hacemos lo podemos continuar, lo podemos llevar a cabo, porque nuestra gente nos respalda.
Pero, qué poco común es eso en nuestro medio, es acaso un razgo no modificable de la personalidad del peruano, no saber decir “felicitaciones”, “suerte”, “te deseo lo mejor”, “tú puedes”. Qué nos pasa, que sucede con nosotros que no podemos aplaudir y apoyar a los que nos rodean, qué tan difícil es para nosotros apoyar las inicitativas de nuestros compañeros, su afán de superación, su emprendedorismo.
La verdad que es una situación bastante deprimente, tal parece que es totalmente cierto aquél dicho popular “que el peruano es el peor enemigo de otro peruano”. Nos regocijamos muy poco (o nada) de los triunfos ajenos, no sé, quizá sea así en todo sitio y estoy haciendo una tormenta en un vaso de agua, pero lo siento así, muy poco apoyo moral, muy poca alegría por éxitos que no son nuestros sino del vecino, del “amigo”. Acaso esto no es un signo inequívoco de una cultura de la envidia que conducirá casi siempre al estancamiento en diferentes órdenes de la vida.
Lo sentí así, me desanimó, me dolió, me jodió, pero decidí seguir, pero no sé si siempre se pueda seguir pese a esto, no sé si todos estemos en la disposición de seguir “pese a”. Vamos amigos, “rompamos el hielo”, una palmadita en el hombro no le hace mal a nadie.

miércoles, abril 25, 2007

SIN PARAR

Me ha sucedido más de una vez, momentos en que me cuesta mucho mantenerme en pie, en que sólo quiero tirarme a la cama y acurrucarme por tiempo indefinido o salir a la calle y caminar y caminar si rumbo fijo ni hora límite. Esos momentos tan especiales, por así llamarlos, antes eran bastante prolongados aunque de ocurrencia esporádica. Ahora siguen siendo esporádicos, pero se esfuman más pronto, parece que se sufre menos, que el dolor pasa más a prisa. ¿Con los años nos volemos más resistentes al dolor entonces?

No sé si eso sea bueno o malo para las personas, el hecho que la sensibilidad sea inversamente proporcional a la edad (por lo menos lo es en mi caso), ¡válgame Dios!, ¿como el sexo?

Cuántas cosas se modifican con los años, cómo vamos cambiando, interna y externamente: la panza, la flexibilidad, la visión, los sentimientos, la capacidad para asombrarse (cada vez menos de lo que vemos), el amor. Pero de todas formas, siempre, siempre, es el estado mental manejable, ¿será constantemente eso posible para hacer más llevadero el camino hacia el calentamiento global irremediable e inevitable?

Cada persona tiene que vérselas, es que ya no se puede pensar tanto en los demás; sálvense quien pueda se ha dicho, a seguir, adelante con depresiones y desengaños, con más “fracasos” que triunfos, más preocupaciones.

En esos momentos difíciles, que ya dije son pasajeros, cómo quisiera poder escribir, creo que saldrían cosas interesantes, pero es que son esos precisos momentos en que sólo quiero acurrucarme a mi almohada o caminar y caminar sin cesar.

Los años pasan, cambiamos, pero creo que es muy común no cambiar para bien; es más fácil que los cambios se den en el lado negativo, que tengamos que pelear cada día muy duro y no precisamente para conseguir lo que deseamos. El mundo camina hacia un estado de disconformidad total, pero es nuestro mundo, seguimos pese a que lo sabemos, continuamos como si supiéramos que caminamos si parar hacia el fin de un camino luego del cual no hay nada de nada, quizá un precipicio, pero seguimos, andamos y andamos, volteamos atrás, lloramos, luego de un segundo, volvemos a mirar al frente y seguimos …

martes, marzo 27, 2007

¿Y EL RESPETO?


Hay momentos difíciles en la vida en los que uno no sabe qué hacer al instante, cómo reaccionar, qué rumbo tomar... situaciones que vienen de una manera tan inesperada pero frontal y contundente.
Cosas como: ya no podemos renovarte el contrato, o tu proyecto no fue aprobado, o, sabes, ya te estarás imaginando lo que te voy a decir, que por el momento no quiero estar con nadieeeeee... Como si se tratara de decirle a alguien: “hola, qué tal”.
Me he dado cuenta que casi todas las personas carecemos de tino y sentimiento para comunicar ciertas cosas que definitivamente van a herir a los demás, que los van de deprimir, que los van hacer caer muy profundo, tanto que quizá no encuentren la forma de levantarse. Lamentablemente es así, y lo hacen, o lo hacemos escudados en la sinceridad, en la prontitud que deben tener las cosas; en la globalización, porque “cuando llueve todos se mojan” o porque simplemente “las cosas se dicen de frente y sin rodeos”. Qué canivalismo, cuánta insensibilidad.
Y los que la sufrimos, pues la pasamos de hecho mal. A veces tenemos planes, sueños, caminos que nuestros corazones y cerebros han trazado con exactitud ingenieril, objetivos que deseamos cumplir peldaño a peldaño, no importa si lentamente, pero cumplirlos. Y ese momento es tan difícil, ¿cómo reaccionamos?, incógnita, cada persona es tan distinta, pero hay algo en común que nadie podrá jamás discutir: el alma, nuestro corazón siempre sufre en mayor cantidad, no importa si la cara, los gestos, dicen otra cosa, simplemente la procesión va por dentro. Y cuidado, esas terribles procesiones son las que van carcomiéndonos, llenándonos de infelicidad, hundiéndonos y haciendo que nos volvamos inestables, inseguros, temerosos.
Tan solo si todos actuáramos en este globalizado y competitivo mundo con más sensibilidad, con más amor, con más tino, en buena cuenta con más respeto y consideración, poniéndonos en el lugar del otro, que creo es la mejor y más precisa forma de respetarnos. Cuánta deshumanidad, en mayor o menor tamaño, pero ahí está escudándose en la modernidad.
¿Estamos ante una total escasez del que podría ser el más elevado de los valores?, el respeto, hacia dónde vamos, a veces son cosas pequeñas que pueden ir matándonos, y lo peor es que ni si quiera podemos gritar a causa de ese dolor, ni eso...

viernes, marzo 16, 2007

SEX AND THE CITY


No sé cuántas personas estarán de acuerdo conmigo, o cuántas me tildarán de extraño, raro, “¿qué cosa?”. A lo que me refiero es que me encanta, me fascina “Sex and the City”, no sé el porqué de esa fascinación, de gustar de esas historias bastante lejanas a nosotros los latinoamericanos.
Es que son realmente increíbles, la forma como conjugan sus hermosas figuras, hermosos rostros, historias de sexo y relaciones que siempre entre risas, carcajadas y sobresaltos nos dejan algo. Creo que soy bastante menos prejuicioso a partir de Carry y sus amigas; porque ella nos recrea a través de sus sentimientos, su sinceridad, su naturalidad. Samantha (mi preferida), quien se desborda y revuelca en una y mil cópulas que nos muestran que el sexo no es algo vetado a nadie, que es parte de la felicidad de una persona, que debe entenderse como parte de la vida diaria, que no es atable, que no tiene porque ser raro, prohibido, ni si quiera discreto. Y no creo que pensando así estemos haciendo un endemoniado llamado al libertinaje (uff Moseñor Cipriani).
“Sex and the City” es una bella historia, bastante fantasiosa, casi impensable en mi país, por lo menos en mi entorno. Pero es un llamado a la vida, a la naturaleza humana en libertad, al goce, a la naturalidad, a la desinhibición, al amor, es un grito de “¡oye vive, goza!”.
Seríamos mucho menos hipócritas si logramos hacer algo de lo que ellas hacen, si nuestra mente está en nosotros, sin mirar tanto lo ajeno, lo establecido, lo “normal”.
Claro, insisto, es una historia bastante lejana que nos deja siempre una lección. Pero acaso no es por eso también un ideal que podríamos buscar para ser mejores, ser más felices, ser más como nosotros queremos ser.
Es un refrito, en Perú están repitiendo la serie, pero ahí estoy viendo ese cuento de hadas tratando de captar la idea…

viernes, marzo 02, 2007

TRIGÉSIMO SEXTO

Y sí, gracias a todos los que leen mi modestísimo y (actualmente) descuidadísimo Blog, es que el tiempo no da para cuidarlo y darle todo lo que se merece, todo lo que puede aguantar para proveerle más sentido a mi vida. Es que es así, acá puedo “vomitar” todo lo que quiera (a veces lo siento así) o también adornar un poco el ciberespacio, de todas formas, vomitándolo o adornándolo, me siento siempre un poco mejor “luego de…”, es como las tantas veces que he tenido sexo porque sí, me dejo entender (espero), siempre “luego de…” uno se siente mejor, por lo menos eso me ha pasado a mí la mayoría de las veces que lo he hecho porque sí.

Y bueno, mi padrino “Frank Nicotine ” no deja de aconsejarme que sea un poco más desenfadado, que evite la melancolía en mis escritos, que tome las cosas con más ligereza; “Ivysour” me recomienda que sea menos “existencialista” (leí el significado en Encarta, para asegurarme) y creo que no está del todo mal serlo, podría decirse que en eso se basa el actualísimo “know how” de estos días, realmente lo creo y quizá sería delicioso sentarse a beber un Pisco peruano (bueno el Pisco es sólo peruano) y conversar sobre lo obligatoriamente existencialista que debe ser un “know how” hoy en día (uffff). Por último, un amigo anónimo ("Teshuvah") me recomendaba que siga igual, pues en esta vida no hay posibilidad de felicidad alguna, que el pesimismo es la esencia de nuestro existir. Sea como sea, el vomitar o adornar (no sé si me entienden la comparación), me encanta, aunque lo haga tan poco, pero lo adoro, me hace sentir siempre bien.

Y no sé qué trato de explicar, porque al fin y al cabo me senté en mi computadora, para escribir sobre el (¿terrible?) hecho que ya tengo 36 añotes, y la verdad no estoy muy conforme con lo logrado hasta esta altura de mi vida. Como bien me decía una amiga mía hace unos días: “…por lo menos ten un hijo…” Es que ya me conocen, ya se han dado cuenta que la soledad la estoy empezando a “coger” (en el sentido de copular) y me excita, me seduce, me gusta, la verdad gozo de ella. Pero como si sería mi amante fiel, a veces me aturde, me aburre, me intimida. Es a la conclusión a la que he llegado, luego de estos últimos meses, en que me he dado más a compartir con mi amante fiel y no sé hasta qué punto será esto adecuado, positivo, emocionalmente bueno; pero esa es la realidad, mi realidad y como no me enfada del todo, quizá siga adelante con ella.

En fin, tengo 36 añitos, a veces me gusta, otras me asusta. Sigo solo (me entienden no) y estoy casi enamorándome de “mi soledad”, a dónde me llevará esto, no sé y creo que poco me está importando. Sólo quiero seguir viviendo cada día un poco mejor que el anterior, abrazándome de la globalización y mordiendo un poquito de ella cada vez, para alimentarme lo suficiente como para no morir en el siguiente intento. Sólo quiero sentirme bien conmigo mismo, ojalá así logre encontrarme por ahí a quien me haga dejar un poco de lado a mi amante fiel.

Trigésimo sexto aniversario, quien lo diría. Pueden creerme que no me tomé ni un solo trago ese día, es que mi amante fiel no gusta del licor…

martes, enero 16, 2007

HOLA 2007


Aún luego de varios días de empezado el año 2007, todavía no me encuentro adaptado a las exigencias que “el nuevo milenio” nos hará. ¿Se han dado cuenta que últimamente los años pasan y pasan como si volaran? Es increíble, casi ni cuenta me he dado, y ya terminó el 2006 sin que haya podido culminar ni si quiera con la mitad de las cosas que la competitividad y la globalización exigen de nosotros ahora.
Pensé que el tiempo nos daría más, pero no es así. Acaso el mundo marcha más pronto que hace unos años, acaso el día tiene menos horas y no nos hemos percatado. En fin todo avanza, todo camina, casi todo cambia: los presidentes, los alcaldes, el valor del dólar, etc. etc. Pero algunos, como en mi caso, sentimos que no cambiamos en esencia.
Y es que debemos hacerlo, es necesario que nos reprogramemos y ajustemos a las nuevas exigencias del mundo; para no condenarnos al fracaso o a la infelicidad.En esencia no quiere decir que cambiemos nuestros más profundos y excelsos valores, no, con esto trato de decir que reprogramemos nuestra menara de ver las cosas, incluso de sentir. Pero, ¿seremos capaces de hacerlo?, ¿podremos adaptarnos a este mundo en continua transición?, ¿es humanamente posible el intentarlo?
Las personas sentimos, pero parece que el mundo de ahora siente menos que el de ayer. Es tan difícil por eso encontrar a esa personita que te llene en todos los sentidos, es más difícil ahora querer, es más difícil que te quieran, es más fácil ser violento, es más fácil ser insensible ante los problemas de la gente porque “cada uno se las arregla como puede” (“it´s not my bussiness”), es más fácil probar con una cara bonita porque hay menos tiempo de conocer por dentro a aquellas no tan bonitas, ya no importan los sentimientos, importan los pantalones o las camisas que uses, la marca de zapatos que tengas y la discoteca a la que asistas.
Pero seguimos, tercamente, adelante siempre adelante, intentando reprogramarnos hoy de diferente forma a como lo hicimos ayer, para que seamos “competitivos”, para que podamos salir a “pelear” allá afuera. Y a veces logramos ganar, logramos vencer, pero luego, nos damos cuenta que aún estamos solos, que podemos ser los más solitarios de los triunfadores, y viene la melancolía, viene el desencanto, llega la tristeza, una lágrima, una borrachera para olvidarte que no tienes perro quien te ladre… y mañana, otra vez al ruedo, a competir, a ganar, a ser más y más y también más y más solo, ¡es el nuevo año!, ¡bienvenido 2007!

jueves, diciembre 21, 2006

¿Reprogramación humana?

Dejé de escribir, la verdad no tenía de qué. He comprobado que para escribir unas líneas, como para todo en la vida, hay que tener un talento especial y principalmente mucha motivación, ¿qué hacemos cuando no somos talentosos y estamos poco motivados? Dejamos todo de lado y que nos lleve la corriente (el inmenso mar de la mediocridad).
No lo sé, es difícil mantener alta la motivación, es súper difícil pulir, buscar, generar esa capacidad o aptitud llamada talento.
A quién en esta vida no se le dificulta levantarse cada mañana y con optimismo salir de casa, cuando escuchas por las noticias que hay nuevos muertos en Irak, que los maestros de tu país se niegan a ser evaluados y que se apoderan de las escuelas para evitarlo (¿quién querría tener hijos entonces?), cuando la gratificación navideña no te alcanza más que para un par de zapatos baratos, que no tienes a dónde ir en Año Nuevo (ni con quien ir), que acabas de perder ese partido por el que trabajaste tanto, que ya te salió una nueva cana (y ni te habías dado cuenta) y que a lo mejor ni si quiera podrás evitar el crecimiento de tu abdomen por más que hagas y hagas abdominales.
Es tan difícil vivir, es tan difícil reprogramarse cada día, mantener los objetivos y la visión cuando a cada paso encuentras nuevos obstáculos, cuando pocos comparten tus ideales, cuando te vas sintiendo “entrado en años” y poco es lo que has logrado, y encima estás solo… ¿Somos reprogramables los seres humanos?, ¿en qué radica la facilidad o dificultad de esa reprogramación inevitablemente continua?, ¿en algunas zonas del mundo la gente tiene mayor capacidad para lograrla?; ¿cómo tenemos que hacerlo para seguir viviendo?, ¿cuál es la receta?; o, ¿estamos condenados a vivir así, acumulando desmotivaciones?.¡Qué difícil mundo me ha tocado! Mejor que me lleve la corriente…

martes, setiembre 26, 2006

¿NO ME VUELVO A ENAMORAR?


He pasado tantos malos ratos en mis relaciones amorosas que estoy como autoexiliado de cualquier tipo de éstas. La verdad que me ha ido muy mal, pero muy mal. Si no era yo, eran esas “personitas” que se unían a mi para quererme, apasionarme, envolverme y al final, matarme. Es que, lean bien, debo ser algo así como un gato, que tiene siete vidas, o en este caso, siete corazones.
A mis 35 años he tenido ¡gracias a Dios! mucho sexo en mi vida, y qué rico ha sido; pero obviamente, el sexo no lo es todo, será por eso que uno busca algo más, se impresiona por alguien y ese alguien también ve algo en uno, se juntan, conversan, se emborrachan, bailan, fornican, se aburren, se distancian, se pelean, se hieren, se mienten, y finalmente se dejan. Pero qué bueno sería (o que justo) que sean ambos los que salgan mal o con las mismas consecuencias, pero no, como la vida misma, la inequidad está inmersa en las relaciones amorosas y siempre es uno de los dos quien termina destrozado, siempre es uno el que sufre, el que tiene que llevar la peor parte, siempre es uno el idiota que carga con el peso o las consecuencias de ese “nuevo gran error”.
Pues yo he sido uno de esos. Me he unido sentimentalmente con fuerza, pasión y determinación a cuatro “personitas” en mi vida (claro que a ninguna de ellas les fui fiel, es que ¿quién es totalmente fiel?) y vaya que mala suerte la mía, con ninguna pude hacer un camino mientras lo transitábamos, siempre terminamos mal y juro que no me considero responsable de ello, o quizá lo soy sin darme cuenta pero no lo creo, las cosas han sido así de desalentadoras.
Las “personitas”: La primera bien, vital, sexual, fresca, pero lamentablemente la distancia y la vida nos separó, pensé que quizá habría hecho algo para que lo nuestro siga, que se rompan las distancias, prevalezca el amor, pero no, la verdad no hizo nada y eso me defraudó bastante creo, me amargó. La segunda: ternura, inseguridad, amor, pasión, full sexo, tonta, putaza y con una falta de ambición en la vida que terminó por amargarme más y decepcionarme mucho más y me tuve que ir. Me buscó, pero no podía seguir junto a alguien que llenaba mi vida de mediocridad, que no me impulsaba a más, eso no lo soporto, no tolero estar al lado de alguien así y me dijo que se quedaba “muerta en vida”, pero lo que no se imaginaba es cuánto me costó y dolió dejarla así como lo hice, que también yo me quedaba muy pero muy mal, ahora veo que debí decírselo, para levantar en algo su autoestima, quizá esa omisión la pagué luego con la tercera y cuarta “personitas”.
La tercera personita: alegre, inteligente, ambiciosa, fuerte, pública y bien “puta”, pero así me gustaba, era como si ese “algo” que tenía y la hacía tan “perra”, eso, eso precisamente me impulsaba, me divertía, me hacía sentir importante por ser el “pseudo dueño” (iluso yo), de su amor, su tiempo, su dedicación, su preferencia. Al final, me dio una patada en el culo y se largó. Me dijo que me quería pero… Luego de varios años de terminar (estuvimos de 1997 a 1999) vino de visita, y francamente, nada que ver ya. Sentí que esa visita y esa invitación a comer que me hizo era para sacarse un peso de encima, sentí que luego de esa rápida pero entretenida entrevista se fue con tranquilidad en la conciencia, sentí que “no podía perdonarse” ese terrible rompimiento que me hizo caer tan abajo. No sé, a esa fecha tenía arrugas (2004) y esto que es menor que yo, tenía familia y un trabajo de 14 horas diarias, lástima porque al parecer no le iba muy bien que digamos, pero bueno, esa es la vida que le tocó después de mí.
Y la última y más nefasta “personita”, la cuarta: juventud, sociabilización, alegría, inteligencia, parranda, juerga, y falsedad, mucha falsedad. Amo tanto a esta “personita”, no sé hasta cuando, no sé porque pese a que rompimos (no, no fue así, rompió conmigo, esa es la verdad) en marzo de 2006, luego de sostener desde el 2002 la más extraña, dolorosa y a la vez simpática de las relaciones; pese a que ya ha pasado todo este tiempo, no hay un solo día que no le piense, que no le extrañe, que no le llore, que no le desee, que no “onane” con su rostro en mi mente y su completa existencia en mi corazón. Me ha dejado “con muerte sentimental”, me ha hecho decidirme a vivir sólo de sexo y no más de amor, me ha hecho ver a las personas objetos sexuales de “usar y echar”, me ha hecho tener la certeza que no sirvo para el amor. Me engañó, una y mil veces, me utilizó una y un millón de veces. En junio de 2006 hizo un año desde que copulamos por vez última, en los meses restantes antes del rompimiento sólo se dedicó a patearme el corazón hasta dejarlo hecho trizas, hasta obligarme a revestirlo con un armazón de hierro para que nadie nunca más lo toque.
¿Para eso me enamoré?, ¿para eso entregué mi corazón?, ¿para eso intenté ser no sólo el amante si no también el amigo?, para que cuatro ahora felices personitas (cada una de ellas tiene una pareja estable en la actualidad, al parecer en eso son felices) nunca hicieran el intento de sintonizar conmigo, para no merecer por lo menos su sinceridad con la que el rompimiento hubiese sido pronto, para que el tiempo no haga que el corazón al final sufra tanto.
Habrá pasado esto a muchos, o seré acaso yo uno de los pocos con semejante suerte. Sea como sea, yo ¡NO ME VUELVO A ENAMORAR!

lunes, setiembre 25, 2006

HACIENDO EL CAMINO


Respecto al tema que podría tener un Blog Personal, a veces nos hacemos muchas preguntas: que si será interesante, que si lo leerán, etc. Gir, gentil compañera de este viaje de muchos, dejó un comentario a mi modesto y aún confundido blog, que sumado al comentario de Frank Nicotine, me dejan ver una maravillosa luz en este camino que estaba oscureciendo inutilmente yo mismo.
Es un blog personal, escribamos simplemente, es secundario si lo leen o no. Pensemos que es nuestro y el principal beneficiado debe ser el mismo autor; con esto en la mente, estoy seguro que haremos un buen trabajo y las cosas buenas, por lo general, interesan a más de uno.
Este fue el gentil y aleccionador comentario de Gir:

"....el blog va adquiriendo vida propia una vez que arranca, y el solo le va indicando de que alimentarse.....hable de lo sepa o intuya, hable de si mismo o de otra 3ra persona, de cosas por realizar o realizadas, anecdotas...en fin, material existe, solo hace falta asentar las palabras......"

Gracias a ambos, gracias a todos. Sigamos acompándonos en este extraño y maravilloso viaje.

martes, setiembre 19, 2006

PEQUEÑO SALTAMONTES


Gracias al amigo de Colombia que leyó (no ceso de preguntarme cómo) este mi modestísimo blog. Gracias Frank Nicotine por tu rápido y productivo comentario; productivo porque gracias a él, ya pude descubrir algo que creo sí será definitivo (¡eureka!): mi blog se llamará: “Pequeño saltamontes”. Y asumo lo de pequeño por lo modesto que será, lo poco visitado quizá, lo muy parecido a mí.
Como verán estoy medio al revés, porque sé de buena fuente que los escritores (y no me quiero comparar con esas “mentes brillantes”), por lo general asignan nombre a su obra al final, pero yo, fiel a mi estilo, empiezo al revés: tengo el nombre y no sé qué carajo voy a ir “posteando” aquí. Qué diablos, algo saldrá y alguien lo leerá alguna vez.Frank Nicotine también me decía que el tema del blog podría ser “algo que enfade a mi madre”, pero realmente creo que eso será un poco difícil, ella es una mujer muy suave y serena que poco o nada se ha enfadado en la vida conmigo (quizá si lo hubiese hecho, hoy yo estaría mejor, pero en fin). A propósito, algo que si la incomodaría y escandalizaría un poco es si me decido a escribir en contra de nuestra santa madre iglesia católica, porque ella es de aquellas señoras latinoamericanas, peruanas, apostólicas y romanas que dedican gran parte de su tiempo a la oración, las misas, procesiones y entre esas cosas, también “un poco”, a las deliciosas conversaciones de comadres con otras muy respetables señoras, similares en gustos y edades, y vaya si son deliciosas y prolongadas esas conversaciones. Para concluir por hoy el tema de mi madre, sólo el rajar un poco de la iglesia católica la haría perder en algo su tranquilidad, pero francamente es un tema que no me interesa, por lo menos no de momento.¿Soy un saltamontes?, creo que si, he deambulado de un lado a otro sin proponerme un camino ideal o conveniente, un camino que me lleve más rápido a la felicidad, al bienestar, a la realización. Pero creo, ya ahora un poco más calmado, que pese a los brincos y brincos sin norte definido que podamos dar en este mundo, siempre las cosas suceden por algo y hay que sacar el mejor provecho de ellas, aunque éstas no te gusten del todo. En eso estoy, en convencerme que lo que hice ya no tiene remedio, que si no hubo nadie que me sacudiera y me enrumbara, alguien que se preocupara en conocer mis sentimientos, mis problemas, mis inexactitudes, pues todo eso ya no tiene remedio. Y las cosas por algo suceden.Tampoco pienso que uno no deba arrepentirse de nada de lo hecho, eso me parece un cliché bastante manoseado y huachafo. Sí, arrepintámonos sin temor, y lo hemos de hacer mucho, qué importa, eso quiere decir que nos equivocamos, porque somos humanos, porque el mundo actual nos empuja a una y otra cosa, a entra y salir de muchos sitios, hay tanto de todo ahora que seguro seguiremos errando, pero ahí estamos pues, con nuestras incongruencias y nuestros desatinos, seguimos acá, seguimos andando por la vida y en ese trajín, sólo tengamos en claro una cosa: buscar ser felices, nada más. Ahora me doy cuenta que si para ser feliz, he “saltado” tanto en mi vida, pues bien valen esos multisaltos que sigo dando consecutivamente.Sigamos saltando, sigamos probando cosas, sigamos buscando y hurgando por todos lados, pero con la clara idea de buscar algo, ese algo va a llegar en su momento, va a llegar, lo vamos a encontrar y no dejemos de soñar, que nuestros sueños nos obliguen a saltar y saltar en busca de cristalizarlos. Yo estoy en eso, y ya no me siento tan mal, las cosas por algo suceden, siempre hay una luz al final del túnel y no importa lo fuerte que haya sido una tempestad, siempre luego de ella, sale el sol.Gracias Frank Nicotine, seguiré saltando… y aún no encuentro el tema definitivo del blog.

martes, agosto 29, 2006

DEBEMOS SOÑAR


Hasta el momento no sé bien qué es lo que quiero escribir en este “modestísimo blog” (como calificaría Beto Ortiz al suyo, aunque no le veo nada de modesto). Hoy voy a intentar definir el contenido que debería darle al mío.
No sé, mi vida es un poco disfuncional (quizá muy disfuncional), entonces eso hace que se me haga difícil definir algunas de mis prioridades. De lo que pretendo convencerme es que si hago una “bitácora” para publicar en Internet, esta debe ser de interés de alguien en el mundo, que mis reflexiones le sirvan a alguien, que sea de utilidad.
Seguramente esta indecisión es un reflejo de mi vida misma, que hasta los 30 años (ya tengo 35) deambuló por diferentes caminos. Es la verdad, mi vida antes de los 30 es un gran limbo, no sabía lo que quería, no asumía el compromiso de escoger un camino en base a mis sueños, a mis gustos, a aquello que me pudiera hacer feliz y en ese orden hacer feliz a mi gente, porque en definitiva, una persona feliz irradia felicidad.
Desde que me acuerdo me gustaron las letras (lenguaje, literatura, historia, etc.) no fui bueno para las matemáticas, más bien no tenía la valentía de asumirlas, es decir, no tenía el valor para decir "si puedo con ellas, es necesario que pueda con ellas, no me van a vencer". Bueno, como me gustaban las letras, en aquellos años (1988 más o menos) eso significaba en Cajamarca, estudiar Derecho y lo “intenté”. Lo escribo entre comillas porque fue un intento literal, nada más que eso, muy poco pragmático, porque me dejé ganar por la holgazanería. Cuanta falta me hacía que alguien se diera cuenta que necesitaba un empuje, una persona que me ayudara a definir mis objetivos, a definirme a mi mismo, a descubrir quien era y que es lo que quería, pero no, esa persona no llegó nunca. Mis viejos, pues, como que estaban en la onda de “no presionar” o qué sé yo, de dejarme sólo y que haga lo que yo quisiera, pero ahí está el detalle, no se daban cuenta que no sabía lo que quería en realidad.
Bueno, como no lo logré en Trujillo (lo de estudiar Derecho), me fui a Lima, porque en esa época (ya 1989) estaba de mucha moda estudiar computación e informática, “para trabajar rápido en un Banco”. Aún me asombro de cómo pude cometer semejante barbaridad en ese momento. Es que de gustarme o preferir una cosa, a elegir otra muy opuesta, para cualquiera era una locura, pero ¡nadie dijo nada! Y las cosas se dieron y se dieron. Luego de un tiempo quise intentar con Lingüística en San Marcos, me faltó muy poco, pese a que en aquellos años no existían tantas universidades como ahora, y era algo difícil entrar. Y lo dejé en el intento, era como si ahora alguien quisiera comprarse un Ipod que cuesta 300 dólares y sólo tienes 100; si te decides, ahorras con un poco de sacrificio y disciplina o haces algo y en un par de meses o un poco más, lo compras, pero para eso tienes que fijar un objetivo, decidirte y ejecutar un plan para lograrlo, en este caso sería ahorrar. Algo así era la cosa en ese entonces, no me decidía porque no tenía ningún objetivo, no tenía ninguna aspiración de nada, todo era igual, los días pasaban y pasaban y lo peor es que nadie, absolutamente nadie se tomó unos minutos para ayudarme a encontrar el camino o para preguntarme qué quería o para ayudarme a encontrar lo que realmente me hubiese hecho feliz. Y todo siguió su curso, todo siguió y siguió y siguió…
Me pregunto cuantas personas habrán pasado por situaciones similares, cuantas personas y principalmente jóvenes son incapaces de encontrar su camino, de sentarse tranquilamente y descubrir sus sueños, de trazarse objetivos en base a esos sueños, de establecer un plan para alcanzarlos. Debemos ser muchos, tantos que posiblemente sea este uno de los motivos para que nuestro país esté como está ahora.
Me extendí demasiado, me fui por las ramas. En resumen y para concluir, es muy importante descubrirnos, soñar, y en base a ello hacer camino al andar.Finalmente, aún no me decido respecto al contenido de este “realmente modestísimo blog”.

miércoles, junio 21, 2006

ES CAJAMARCA



Cajamarca es una ciudad maravillosa, por ahí leí que algunos la comparan con el paraíso y la verdad creo que no están muy lejos de la verdad.
Tiene un clima maravilloso: lluvias moderadas de enero a mayo y el resto del año llueve muy poco. A lo largo de todo el año el clima es templado entre las 10.00 a.m. y 5 p.m., luego hace frío y en épocas como esta, hace bastante frío en la madrugada y las primeras horas de la mañana (eso por la falta de lluvias).
Tiene paisajes de ensueño, un lindo valle, impresionantes monumentos históricos y bellos lugares que dejan sorprendidos a los visitantes. Ejemplos de esto son: los Frailones de Cumbe Mayo, Las Ventanillas de Otuzco, Porcón, Baños del Inca, las Iglesias de época Colonial, etc. Y para divertirse no tiene nada que envidiar a otras ciudades porque contamos con discotecas, peñas, bares, restaurantes; estos últimos tanto en el campo como la ciudad.
Hay mucha facilidad para llegar vía aérea o terrestre. Por Trujillo con Transpostes Linea (http://www.transporteslinea.com.pe), Agencia Dias, Emtrafesa, Horna; por Chiclayo con Transportes Linea, Agencia Dias, El Cumbe.
Creo que es suficiente, como para no cansar a la gente que espero lea esto, basta con que vean el hermoso azul del cielo que muestran las fotos de este blog. Y sólo animarlos, una vez más, a visitar Cajamarca, una ciudad cercana y que tiene mucho por brindar. Y esto que no he hablado de las temporadas “fuertes” como Carnaval, Semana Santa, Fiesta Patrias, pero eso seguramente, será motivo de otro “post” en el futuro.
Cajamarca debe ser una de las ciudades más bonitas y acogedoras del Perú.

viernes, mayo 05, 2006

EL PRIMER PASO

Hasta que me parece ya me estoy "atreviendo" a escribir algo en este primer "engendro mío", no exagero, es mi primer "engendro en general".
Quisiera escribir sobre cosas mías y mis intereses personales, asuntos que podrían interesar y/o ayudar a otras personas de cualquier parte. Por ejemplo, me interesa comentar sobre lo diverso de nuestros sentimientos, las cosas que podríamos hacer para intentar un cambio en nuestro país, sí y no creo ser huachafo al mencionar el tema.
Me gusta mucho además temas de deporte, porque soy un convencido que a través de él, podemos llegar a ser personas más sanas, felices, sociables, seguras, realizadas, inteligentes; creo que trae muchas ventajas, pero (cuando no), en nuestro país anda muy mal tratado este aspecto. Para ser específicos me importa el vóleibol, ya posteriormente escribiré más al respecto.
Sobre amores, mejor por el momento no digo nada, ya lo haré alguna vez. Creo que hablar sobre nuestras formas de amar es transendental para entedernos y que las personas nos entiendan.
Ojalá alguien que vaya leyendo esto (¡por favor háganlo!) me comente algo y me dé ciertos consejos y ayudas para saber cómo publicar fotos en cada "entrada" que haga. Por lo que veo sólo se puede poner una foto en el perfil, o quizá aún no he investigado bien el asunto, pero si alguien me puede ayudar en eso, no saben cómo se lo voy a agradecer.
Y listo, todo por ahora.